Los primeros minutos después del nacimiento son mucho más que un momento emotivo: son una ventana única para favorecer la adaptación del bebé y fortalecer el inicio de la lactancia materna. Uno de los cuidados más importantes y a la vez más sencillos es el contacto piel con piel, que consiste en colocar al recién nacido sobre el pecho desnudo de la mamá inmediatamente después del parto o lo antes posible.
Este primer encuentro tiene beneficios sorprendentes: ayuda a regular la temperatura del bebé, estabiliza su respiración y frecuencia cardíaca, disminuye el estrés y el llanto, y además activa su instinto natural de búsqueda del pecho, facilitando un agarre temprano y efectivo. Esto puede prevenir dificultades posteriores como dolor, grietas y baja transferencia de leche.
En el siguiente video, la Dra. Elia Aguilar explica de forma clara y práctica por qué el piel con piel es tan importante, cómo influye directamente en la lactancia y qué beneficios ofrece para la salud y el bienestar del recién nacido.

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