¿Qué es el microbiota y por qué es importante?
La microbiota es el conjunto de microorganismos (bacterias, hongos, arqueas, virus y parásitos) que reside en nuestro cuerpo. En cada una de las diferentes localizaciones de nuestro organismo podemos encontrar ecosistemas microbianos complejos.
¿Qué es el SIBO?
El SIBO es un trastorno diverso caracterizado por un excesivo crecimiento de microorganismos en el intestino delgado. En este nombre se corresponde con las siglas en inglés de Sobrecrecimiento bacteriano en el Intestino Delgado (Small Intestine Bacterial Overgrowth).
Síntomas del SIBO
Los síntomas gastrointestinales más comunes son: vómitos, falta de apetito, dolor y/o distensión abdominal, eructos, flatulencias o cambios en el hábito intestinal. También se han descrito otros síntomas más complejos, como la desnutrición, pérdida de peso, detención del crecimiento, deficiencia de vitamina B12, deficiencia de vitamina
Diagnóstico del SIBO
Existen dos maneras de diagnosticar la directa y la indirecta. La primera es por medio del cultivo del aspirado duodenal/yeyunal (invasiva y costosa) y la indirecta se lleva a cabo mediante los estudios de hidrógeno y metano exhalado (prácticos, pero limitado en niños pequeños).
Tratamiento del SIBO
El tratamiento implica tres aspectos terapéuticos: 1) disminuir o erradicar el exceso de bacterias 2) restringir los sustratos bacterianos por medio de la dieta y 3) reponer y modular la microbiota intestinal.
No ignores las señales de tu cuerpo! El SIBO puede afectar tu calidad de vida más de lo que imaginas. Si presentas síntomas digestivos recurrentes como hinchazón, malestar abdominal o cambios en tu digestión, no lo dejes pasar. Consultar a un especialista es el primer paso para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Tu salud intestinal es clave para tu bienestar general. Agenda tu cita hoy y da el primer paso hacia una mejor salud digestiva. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!
Los síntomas gastrointestinales más comunes son: vómitos, falta de apetito, dolor y/o distensión abdominal, eructos, flatulencias o cambios en el hábito intestinal.