A esta fecha me pregunto por qué hoy sigo trabajando la odontología
Debo darle gracias a Dios primeramente y al señor Jesucristo por el don del trabajo que hoy ejerzo. El primer hombre Adán fue hortelano, que guardaba y cuidaba el jardín del edén. El trabajo es un don de Dios. El libro de Eclesiastés 4 dice: yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
Yo he conocido que no hay cosa mejor que alegrarse y hacer el bien en su vida, y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba y goce el bien de toda su labor.
El ejecutar mi trabajo con habilidad y mucho amor, me reporta enorme satisfacción el devolver sonrisas y restaurar dientes cariados, extraer muelas irreparables y devolver la tranquilidad aliviando el dolor humano y mejorando la salud de mis pacientes.
Dr. Abel Gómez Goff
Cirujano Dentista
